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20-07-2017In-formad@s

Todo lo que siempre te has preguntado antes de ir a una residencia


El motivo de cambiar el hogar habitual por una residencia obedece a distintas cuestiones: respiros temporales de cuidadores, avance de enfermedades neurodegenerativas... En el momento de ingresar en un centro para personas mayores surgen miles de dudas, tanto por parte de residentes como de familias. Ante estas inquietudes, en nuestra red asistencial hemos organizado charlas explicativas e incluso escuelas de familias en las que periódicamente resolvemos todas y cada una de las cuestiones que más os preocupan.

Aprovechamos este espacio en nuestro blog para compartir las que se formulan más veces. Esperamos que os sirvan de ayuda y, en caso de tener alguna cuestión que hacernos, nos la trasladéis a través de comentarios para que la añadamos.

¿Qué debemos tener en cuenta las familias cuando un ser querido ingresa en una residencia?

Una de nuestras labores más importantes es la de explicaros todo lo que ofrece un centro de atención residencial, tanto para vuestro ser querido como para vosotr@s, para daros toda la tranquilidad y confianza del mundo. Proporcionamos cuidados sociosanitarios polivalentes, multifuncionales, abiertos y con modelos de intervención que no son solo sanitarios y hoteleros, sino también psicosociales, con calidad y con calidez.

La esencia de nuestro trabajo está en personalizar cada caso, atender a las necesidades manifestadas, manteniendo, rehabilitando y potenciando la calidad de vida de la persona residente y de las familias. No se siguen las mismas terapias para todas las personas, sino que procuramos adaptarnos a las preferencias y capacidades con la finalidad de alcanzar un bienestar físico y emocional.

¿Cómo son los primeros días de adaptación a un centro para personas mayores?

Cada persona es un mundo, así que buscamos que el cambio de vida sea lo más cómodo posible y que desde el primer momento la persona mayor vea la residencia como su hogar.

Inicialmente, un equipo médico y psicológico evalúa el estado inicial, se registra la historia de vida para atender a sus preferencias y comprender su situación sociocultural. A continuación, explicamos la convivencia en el centro y cómo lo organizamos bajo unas normas mínimas que velan por la seguridad física, sanitaria y la privacidad de quien vive aquí. Nuestras residencias son espacios abiertos en la comunidad donde se encuentran, de manera que podéis visitar a vuestro ser querido en cualquier momento.

Además de facilitar la adaptación a la persona mayor, también procuramos que las familias no se vean sobrepasadas por la situación, ya que en muchos casos sois cuidadores principales, así que os ofrecemos el apoyo de especialistas que os echen una mano en reordenar vuestros sentimientos y proporcionaros la tranquilidad necesaria.

¿Qué cambios se producen en la persona mayor cuando ingresa en una residencia?

Los cambios pueden ser físicos, emocionales y sociales. Por una parte, en cuanto a los físicos, puede darse el caso de que la persona, al "tener todo hecho" en el centro, opte por reducir su actividad, algo que evitamos mediante distintas dinámicas motivadoras, porque si no podría perder autonomía, masa muscular y movilidad en articulaciones o músculos. También nos encontramos casos en los que se mejora la situación tras el ingreso en la residencia gracias a la sociabilización, un programa adecuado a sus necesidades, una rutina y estabilidad potenciando y trabajando las carencias y reforzando capacidades.

A nivel emocional y social, existe cierto duelo ante la situación de independencia y de dejarse cuidar, dejar el domicilio... Mayores y familiares afrontan la nueva realidad e intentamos enfocarlo hacia una época en la que siguen formando parte de una comunidad, haciendo actividades y relacionándose con otras personas. Esta idea alcanza hasta la propia habitación, pues queremos que la personalice y la haga suya en medida de lo posible.

¿En qué beneficia una residencia a las familias?

En una residencia para personas mayores garantizamos una atención personalizada, integral y multidisciplinar, que no solo atienda los aspectos físicos y sanitarios, sino también los emocionales, tanto del residente como de las familias. Y de ello estáis al tanto desde el primer minuto.

Nos ocupamos de toda la asistencia requerida en el ámbito que sea -burocrático, psicológico, terapéutico, lúdico, de belleza...-, lo cual os reporta tranquilidad. Potenciamos la calidad de vida sea cual sea la situación de la persona.

¿Cómo podemos involucrarnos las familias en el día a día de la residencia?

Luchamos cada día contra el prejuicio de que l@s mayores en las residencias estén abandonad@s. No es así, y de hecho, motivamos desde el primer momento la asistencia de las familias a las actividades específicas que realizamos, fomentamos que nos propongan ideas de colaboración...

Somos espacios de diálogo y abiertos que facilitamos que las familias conozcáis a vuestro ser querido en otro ámbito y, que al mismo tiempo, vuestro ser querido sienta esa complicidad que existe con l@s profesionales que día a día nos dedicamos a su cuidado.